La escasa participación escolar se debe, en gran medida, al modelo de enseñanza tradicional. Este modelo, basado en el dualismo Maestro-Alumno, impide la participación del alumnado. El profesor cumple la función de enunciar contenidos mientras que el alumno se limita a escuchar. Es un mero espectador, un recipiente vacío sobre el que se ejercen acciones propagandisticas (adoctrinamiento).
Este modelo califica a los alumnos según el número de contenidos memorizados y no por sus capacidades.
Mi propuesta consiste en cambiar el modelo educativo para que el alumno sea un sujeto activo. Un sujeto cuyas tareas consistan en experimentar y trabajar de forma creativa y no solo en memorizar lo dicho por el profesor.
Estoy muy de acuerdo con lo que comentas respecto a fomentar una posición activa y no únicamente pasiva por parte del alumno. Al final la educación como todo aprendizaje es un diálogo, es algo bi-direccional y creo que es precisamente cuando se toma una posición activa de intentar poner en práctica lo que uno sabe cuando mejor se asientan los conocimientos.
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