Los
contenidos correspondientes a la asignatura de "Filosofía I"
de 1º de Bachillerato resultan, en principio, inabarcables. Los
estándares de aprendizaje de esta asignatura son completamente
irreales. Por ejemplo, se pretende que los alumnos sean capaces de
explicar las teorías de Serres, García Borrón, Morin, Gehlen,
Ponty, Adorno, Cassirer, Poincaré, Benjamin, Gadamer, Unamuno,
Goethe, Sartre, Quintiliano, Tácito. Dicho de otro modo, se pretende
que los alumnos de esta asignatura, en poco más de cien horas,
adquieran unas nociones básicas sobre contenidos tan marginales que
ni siquiera son vistos en las asignaturas obligatorias durante los
cuatro años que dura el Grado de Filosofía.
Considero
que de este extenso contenido se deriva un problema fundamental, a
saber, la imposibilidad de insistir en aquello realmente importante a
esa edad. El principal problema es
que, al perder el tiempo pretendiendo que los alumnos sean capaces de
explicar las teorías de estos autores, estos se quedan sin adquirir
las herramientas fundamentales que ofrece la Filosofía, como por
ejemplo la Lógica. La programación actual de "Filosofía
I" no permite hacer hincapié en aquello que la Filosofía puede
aportar a las personas de esas edades. Considero que es necesario
reducir los contenidos de la asignatura para poder resaltar y
profundizar en lo realmente importante.
Un contenido
tan vasto sólo permite que los alumnos sean capaces de enumerar
muchos filósofos o muchas corrientes filosóficas pero que, en
realidad, no conozcan ninguna a fondo. Considero que que la opción
de la reducción es más eficaz por dos motivos:
1º Motivo
instrumental. La reducción del temario debería seducir a un mayor
número de alumnos hacia la asignatura de segundo (Historia de la
Filosofía) que es optativa.
2º Motivo
educacional: Explicada de un modo reducido la filosofía es más
efectiva, puesto que la propia reducción de los contenidos facilita
la reflexión del alumno. Los alumnos piensan sobre aquello que han
visto en clase porque disponen de un momento de asimilación. La
reducción del contenido posibilita que los alumnos no simplemente
atiendan a los argumentos a favor o en acerca de si, por ejemplo,
los sentidos nos engañan, sino que, más bien, piensen en la
cuestión misma. Además, la versión extendida y la versión
reducida responden a dos visiones de la historia de la Filosofía.
Mientras que la programación actual, es decir, la extensa, permite
observar un contínuo en la Historia de la Filosofía. La version
reducida permitiria observar una visión saltacionista de la Historia
de la Filosofía en la que el alumnado ha de atar cabos entre épocas
y corrientes filosóficas.
En síntesis,
podemos ilustrar la elección de la programación metafóricamente.
Al cavar sobre el suelo, podemos picar hacia abajo o hacia los lados.
Podemos ofrecer un conocimiento ampliamente superficial o bien
podemos ofrecer un conocimiento reducido pero profundo.
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